Retrato de un gato (1900)
En Retrato de un gato, Wilhelm Gräbhein convierte a un gato atigrado en el protagonista absoluto de una pintura íntima y llena de personalidad.
En Retrato de un gato, Wilhelm Gräbhein convierte a un gato atigrado en el protagonista absoluto de una pintura íntima y llena de personalidad.