Detalle de pintura "La pluma" de Charles Van den Eycken

La pluma (1910)

En La pluma (1910), el pintor belga Charles van den Eycken captura la curiosidad de un gato ante un objeto irresistible, convirtiendo un pequeño momento cotidiano en una encantadora escena felina.

Pintura "Tejiendo" de Anna Richards Brewster

Tejiendo (1895)

En Tejiendo (1895), la pintora estadounidense Anna Richards Brewster captura un tranquilo momento cotidiano entre una joven y una gata, una escena de compañía y serenidad que sigue resultando familiar más de un siglo después.

Pintura "Sé testigo de mi acto y mi obra" de Frank Paton

Sé testigo de mi acto y mi obra (1882)

Todos los que hemos convivido con un gato conocemos esa sensación: el silencio repentino que anuncia que algo está ocurriendo. En Sé testigo de mi acto y mi obra (Witness my Act and Deed), el pintor británico Frank Paton capturó precisamente uno de esos momentos. Un pequeño gato ha tirado un tintero sobre unos documentos importantes y parece observar las consecuencias de su travesura con una mezcla de curiosidad e inocencia. La escena resulta divertida porque es completamente familiar: un animal que no entiende que acaba de causar un problema, pero que sin duda ha conseguido toda nuestra atención. La …

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Gato tuxedo parado sobre la orilla de un velero de madera en un puerto

Trim, el gato que ayudó a explorar Australia

“El mejor y más ilustre de su especie; el más afectuoso de los amigos, el más fiel de los compañeros y una de las mejores criaturas que he conocido”. — Palabras escritas por Matthew Flinders, como parte de un emotivo homenaje a su inseparable gato, Trim. A finales del siglo XVIII, un pequeño gato nacido en alta mar comenzó una aventura que lo llevaría a recorrer miles de kilómetros y a convertirse en uno de los felinos más célebres de la historia de Australia. Su nombre era Trim, un gato marinero que acompañó al navegante y cartógrafo británico Matthew Flinders …

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Pintura "Un gatito juguetón" de Meta Plückebaum

Un gatito juguetón (1945)

No hace falta un juguete sofisticado para entretener a un gatito. Una hoja, un cordón o una flor caída pueden convertirse en el centro de toda su atención. En Un gatito juguetón (A Playful Kitten), la pintora alemana Meta Plückebaum retrató uno de esos instantes universales: un pequeño gato que juega con una flor mientras, a su alrededor, el resto del mundo parece permanecer en calma. Es una escena sencilla, pero precisamente ahí reside su encanto. La obra La pintura muestra a un gatito atigrado recostado sobre una tela de tonos violáceos mientras sostiene con una de sus patas una …

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