“El mejor y más ilustre de su especie; el más afectuoso de los amigos, el más fiel de los compañeros y una de las mejores criaturas que he conocido”.
— Palabras escritas por Matthew Flinders, como parte de un emotivo homenaje a su inseparable gato, Trim.
A finales del siglo XVIII, un pequeño gato nacido en alta mar comenzó una aventura que lo llevaría a recorrer miles de kilómetros y a convertirse en uno de los felinos más célebres de la historia de Australia.
Su nombre era Trim, un gato marinero que acompañó al navegante y cartógrafo británico Matthew Flinders durante sus expediciones entre 1801 y 1803. Juntos participaron en la expedición que logró la primera circunnavegación completa de Australia, un viaje que contribuyó de forma decisiva al conocimiento de sus costas.
Un gato nacido en alta mar
Trim nació en 1799 a bordo del barco HMS Reliance, durante un viaje entre el Cabo de Buena Esperanza y Botany Bay. Según relató el propio Flinders, cuando aún era un cachorro cayó por la borda, pero logró nadar hasta el barco y trepar nuevamente a cubierta utilizando una cuerda. Aquel episodio impresionó tanto a la tripulación que el pequeño gato pronto se convirtió en uno de los favoritos del barco.
Su nombre fue tomado del cabo Trim, uno de los personajes de la novela Tristram Shandy de Laurence Sterne, a quien Flinders admiraba por su lealtad, optimismo y buen carácter.
Un compañero de expedición

Poco después, Flinders asumió el mando de la embarcación HMS Investigator y Trim volvió a acompañarlo. Durante los años siguientes recorrieron miles de kilómetros alrededor de Australia y, en 1803, el pequeño felino incluso sobrevivió al naufragio del barco HMS Porpoise en Wreck Reef, dentro de la Gran Barrera de Coral.
Flinders describía a Trim como un gato excepcionalmente ágil e inteligente. Contaba que era capaz de trepar por el aparejo del barco con una facilidad sorprendente y que aprendió a nadar desde muy pequeño, una habilidad poco común entre los gatos.
Pero Trim también tenía un lado travieso. Según recordaba su compañero humano, cuando los oficiales se distraían conversando durante las comidas, el pequeño marinero aprovechaba cualquier descuido para robarles un bocado antes de que pudieran reaccionar.
La desaparición de Trim
Tras sobrevivir al naufragio del HMS Porpoise, Flinders regresó a Sídney y poco después emprendió el viaje de regreso a Inglaterra a bordo de un pequeño buque de vela llamado Cumberland. Como la embarcación necesitaba reparaciones, hizo escala en la isla Mauricio. Sin embargo, debido a que Gran Bretaña y Francia habían reanudado las guerras napoleónicas pocos meses antes, el gobernador francés Charles Decaen desconfió de la presencia del navegante británico que transportaba mapas y documentos de sus expediciones. Aunque Flinders insistió en que su misión era exclusivamente científica, permaneció retenido en la isla durante más de seis años.
Trim permaneció con él durante parte de ese cautiverio, hasta que un día desapareció sin dejar rastro. Nunca se supo con certeza qué ocurrió. El propio Flinders creyó que probablemente había sido robado, aunque jamás pudo demostrarlo.
La pérdida del gatito afectó profundamente al explorador, quien durante su cautiverio escribió un emotivo homenaje titulado A Biographical Tribute to the Memory of Trim (Homenaje biográfico a la memoria de Trim). En ese texto describió a su compañero como uno de los animales más inteligentes, afectuosos y fieles que había conocido. También recordaba su característico pelaje negro, sus cuatro patas blancas, “como si hubieran sido sumergidas en nieve”, y la pequeña mancha blanca en forma de estrella que llevaba en el pecho.
Un legado que perdura

Más de dos siglos después, Trim sigue siendo uno de los gatos históricos más queridos de Australia. En 1996 se inauguró una estatua de bronce realizada por el escultor John Cornwell junto a la Mitchell Library de Sídney. El felino también aparece junto a Matthew Flinders en otros monumentos dedicados al explorador en Australia y el Reino Unido, como homenaje a la extraordinaria amistad entre un navegante y su inseparable compañero de cuatro patas.
Aunque nunca pudo imaginarlo, aquel pequeño gato nacido en alta mar terminó convirtiéndose en un símbolo de la exploración australiana y en uno de los felinos históricos más recordados del mundo. Más de dos siglos después, la historia de Trim sigue viva gracias a los escritos de Matthew Flinders y a los monumentos que mantienen viva la memoria de su extraordinario compañero de viaje.